La ingeniera biomédica cubana Melanys Benítez Pérez ha desarrollado en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), España, un nuevo sensor que permite detectar biomarcadores, es decir, moléculas presentes en el cuerpo humano que indican enfermedades o alteraciones en el organismo, informa el centro de estudios.
Benítez Pérez, nacida en La Habana en 1993, diseñó el dispositivo como parte de su tesis doctoral. El biosensor permite también identificar sustancias de interés para el control de alimentos.
Según la investigadora, se trata de una herramienta económica, precisa y más fácil de fabricar, que podría aplicarse en campos como la Medicina, la Biotecnología o la industria alimentaria.
Con este biosensor, se pueden detectar "biomarcadores relevantes para la salud", dijo Benítez Pérez. Por ejemplo, anti-IgG, usados en pruebas inmunológicas; anti-gliadina, marcador relacionado con la enfermedad celíaca; VEGF, una proteína asociada al desarrollo de tumores y enfermedades cardiovasculares; e IL-6, vinculada a procesos inflamatorios y enfermedades neurodegenerativas. "Además, se ha logrado detectar gliadina, una de las principales proteínas del gluten, lo que abre aplicaciones en el control de seguridad alimentaria", añadió.
El dispositivo funciona con luz. Utiliza un fenómeno óptico conocido como resonancia de modo de pérdida (LMR, por sus siglas en inglés). Este efecto permite detectar alteraciones en una muestra líquida (como sangre, saliva o una porción de un alimento) al observar cómo varía el comportamiento de la luz al atravesarla. Así, se obtiene información sobre lo que ocurre a nivel microscópico, explicó la universidad.
Señaló que, hasta ahora, los biosensores que empleaban esta tecnología se fabricaban sobre fibras ópticas cilíndricas, unos filamentos delgados por donde circula la luz. Sin embargo, estas estructuras son frágiles y difíciles de manipular e integrar en otros sistemas.
Como novedad, el sensor desarrollado en la UPNA se ha diseñado y probado sobre una superficie plana, lo que "simplifica su fabricación y reduce costes, sin perder eficacia", detalló su creadora.
El dispositivo también incorpora una plataforma microfluídica, que utiliza diminutos canales para hacer circular pequeñas cantidades de líquido. Esta tecnología permite analizar con precisión una mínima cantidad de muestra, como una gota de sangre o un extracto de un alimento.
Para mejorar la sensibilidad del sensor, Benítez Pérez incorporó nanopartículas de oro, que intensifican la interacción de la luz con la muestra y permiten detectar concentraciones muy bajas de las sustancias buscadas. Gracias a esta innovación, el sensor alcanza niveles de detección muy superiores a los habituales en este tipo de dispositivos, indicó la UPNA.
"Los resultados obtenidos demuestran la versatilidad y la efectividad de esta nueva plataforma", dijo Benítez Pérez, cuya tesis fue dirigida por los investigadores Ignacio R. Matías Maestro y Abián Bentor Socorro Leránoz, del Instituto de Smart Cities (ISC) de la UPNA
Melanys Benítez Pérez estudió Ingeniería Biomédica en la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría entre 2011 y 2016, y trabajó en el estatal Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología hasta 2019. Se especializó en la adquisición y el procesamiento de datos e imágenes médicas para evaluar el efecto de tratamientos farmacológicos.
Posteriormente, realizó el Máster en Ingeniería Biomédica en la UPNA, con especialización en Procesado y Comunicación de Señales e Imágenes Médicas. Luego entró en el programa de doctorado en Tecnología de las Comunicaciones, Bioingeniería y Energías Renovables (TECOMBER).
Benítez Pérez ha publicado artículos científicos y presentado los resultados de la investigación en congresos nacionales e internacionales. Además, realizó una estancia de investigación en Wageningen University & Research (Países Bajos), destacó la UPNA.
Una ingeniera nacida en Cuba y cuya base de know How tecnologica la adquirió en Cuba, y por la descripción que hace el artículo de DDC ella es no solamente una Ingeniera Bio médica sino que además es una ingeniera eminente con un recorrido de excelencia académica relevante en sus 32 años.
en Cuba ella no hubiera podido desarrollar esa actividad científico técnica, porque las Universidades están en un nivel bajo con respecto al mundo.
Le deseo que logré sus propósitos.
La pregunta es: ?Regresará a Cuba?
Enhorabuena!!!! Y que siga cosechando más éxitos en su vida profesional.
¡Muchas felicidades a esa muchacha!
El talento de los cubanos vive fuera de la isla, y los que no, no tienen cómo desarrollarse. Miles de jóvenes cubanos han salido del país y con ello el país los pierde. El régimen no aprovecha las posibilidades de los talentos emigrados en beneficio del desarrollo nacional. Solo saben hacer negocios para sacar dinero, y a costa de los emigrados además. ¡Cuántas historias conocemos de médicos, economistas, ingenieros, físicos cubanos que han triunfado fuera!