Miguel Díaz-Canel afirmó este martes el nivel que las relaciones entre el régimen de Cuba y la Unión Europea han alcanzado " nivel importante de trabajo", en una entrevista con los periodistas españoles José Manzaneda, Carlos González Penalva, Javier Couso y Pascual Serrano, transmitida por la Televisión cubana.
"Hay un respeto mutuo, hay concertación en diferentes temas, hay un espacio para dialogar. Y yo creo que lo que está ocurriendo, lo que está signando las relaciones entre Cuba y la Unión Europea es precisamente el Acuerdo de Diálogo Político (y Cooperación, ADPC), y está respondiendo a eso", destacó, en declaraciones citadas por la agencia española EFE, pese a las críticas de países del bloque al convenio, firmado en 2016.
Díaz-Canel resaltó que el acuerdo "permite dialogar y discutir en lo político y también a tener proyectos de cooperación, y eso marcha muy bien", lo que pone de manifiesto que, como denunció en febrero el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC), "el régimen cubano ha instrumentalizado este acuerdo para obtener beneficios económicos y vender una imagen y narrativa de modernización (…)".
El primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) valoró que el acuerdo ha permitido debatir temas de interés para ambas partes, incluso "en los que no coincidimos, tenemos discrepancias o no tenemos las mismas posiciones" y lo calificó como un espacio "transparente, democrático, de discusión honesta, abierta, con respeto".
Sin embargo, el acuerdo contiene una cláusula específica relacionada con los derechos humanos, que La Habana viola sistemáticamente. En estos momentos, en las cárceles cubanas permanecen 1.150 presos políticos, según estimó la organización Prisoners Defenders a mediados de marzo, tras un proceso de excarcelaciones de 553 reclusos, que se produjo como resultado de una negociación entre el régimen y el Vaticano.
Poco más de la mitad de los excarcelados —229, según cálculos de Prisoners Defenders— o incluso menos —212, de acuerdo con el cálculo del bservatorio Cubano de Derechos Humanos— fueron presos políticos.
La UE calificó de positivo el proceso de excarcelaciones, que organizaciones de la sociedad civil cubana consideraron incompleto e injusto, y aseguró que seguiría "colaborando con Cuba para alentar nuevos avances en la liberación de los detenidos en las protestas de julio de 2021".
Sin embargo, en los últimos meses se han incrementado las voces que piden a Bruselas que detenga su financiamiento directo e indirecto al régimen cubano, y que revise el acuerdo, que contiene una cláusula específica respecto a los derechos humanos.
En tal sentido, el Gobierno de Suecia anunció a finales de enero que había sumado más apoyos para presionar por dicha revisión, toda vez que, dijo, hay más posibilidades de diálogo para cortar el financiamiento al régimen cubano con la recién nombrada jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
Así declaró el ministro de Cooperación al Desarrollo y Comercio Exterior, Benjamin Dousa, en una respuesta ofrecida al legislador Björn Söder, en la que reafirmó que el Gobierno sueco no solo defiende la revisión del acuerdo, sino que también promovería el cese del financiamiento de la UE al régimen de Díaz-Canel.
"Desde que asumí el cargo, la línea de Suecia ha sido la misma: el Gobierno no ve que la política de compromiso de la UE con Cuba esté dando los resultados deseables, y está justificada una revisión del Acuerdo de Cooperación y Cooperación Democrática, incluida la ayuda de la UE a Cuba", señaló en la misiva publicada el 29 de enero.
"En el marco de la gestión de la ayuda de la UE a Cuba, el Gobierno ha señalado la importancia de que no se destinen fondos a actores estatales, ni a actores vinculados al Estado cubano. Tengo la intención de seguir en esta línea", añadió Dousa.
Igual que señaló su predecesor, el ministro dijo que había "varios países que están más cerca de la posición de Suecia con respecto al Acuerdo".