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Política

'Se habla de una guerra que sabemos que no va a venir' y a la que muchos cubanos están ajenos

Al anunciar la aprobación de los planes del paso al Estado de Guerra, el régimen cubano se disparó en un pie, comenta a DIARIO DE CUBA una trabajadora de un cayo.

La Habana
Miguel Díaz-Canel en una escenificación de preparación para la guerra.
Miguel Díaz-Canel en una escenificación de preparación para la guerra. MINFAR Cuba/Facebook

Cuando ha transcurrido un mes desde que el régimen cubano anunció la aprobación de los "planes y medidas del paso al Estado de Guerra, un pequeño segmento de la población vive de reunión en reunión, sobre una guerra en la que no cree. Pero para la mayoría, la vida solo transcurre de mal en peor y en total desconocimiento de los planes de las autoridades, según testimonios compartidos con DIARIO DE CUBA.

"Durante este mes hemos estado reuniéndonos todos los sábados, fundamentalmente en dos sedes: una en el local de la Fiscalía y otra en el del MININT (Ministerio del Interior). La fiscal jefa del municipio casi no sale del Partido municipal; está constantemente reunida con los jefes de otros grupos activados, recibe las orientaciones del Consejo de Defensa Municipal y nos transmite las tareas", cuenta una directora municipal de Justicia.

"A nivel ministerial, hemos estado recibiendo instrucciones y órdenes, también en papel y mediante textos oficiales del Consejo de Defensa Nacional. El tema siempre es el mismo: puntualizar, puntualizar y requetepuntualizar los planes en la periodización de la guerra, especialmente lo referido al paso del tiempo de paz al de guerra", se queja.

"Se habla de una guerra que sabemos que no va a venir; a lo sumo, un golpe militar contra objetivos económicos o mandos, como ocurrió en Venezuela", dice.

La funcionaria siente que se desgasta "llenando modelos, tablas y plantillas: abogados de oficio en un territorio donde funcionaría un Tribunal Militar de Sector, notarios y registradores para nacimientos y defunciones, así como comisiones disciplinarias a constituir en cada Consejo de Defensa para imponer medidas a mandos y tropas civiles y militares que incurran en indisciplina".

"El resto de los trabajadores, sin cargos, sigue con su vida normal", señala y añade que, por el momento, "todo es papeleo; nada se lleva a la práctica".

"Parece que estamos jugando, a pesar de la insistencia de los jefes. Esto es una locura", critica.

En contraste, una recepcionista de un hotel en la cayería norte de Villa Clara, un directivo de Comercio y Gastronomía, un pescador y un pequeño agricultor tienen en común que nadie los ha molestado, ni han tenido que emplear ningún fin de semana en ejercicios de defensa.

El principal efecto de la aprobación de los planes del paso al Estado de Guerra que ha visto la recepcionista hasta el momento fue una merma del turismo canadiense.

"Desde que Díaz-Canel emitió su mensaje sobre la preparación para la guerra, nuestro centro dejó de recibir al menos tres vuelos de clientes canadienses, cuyas reservas, con estancias promedio superiores a ocho días, estaban confirmadas para enero", cuenta la empleada, lo que demuestra que, al anunciar la aprobación de los planes del Estado de Guerra, el régimen cubano "se disparó en un pie".

"Esa noticia provocó que algunas agencias retiraran vuelos y que más de un centenar de canadienses, por decisión propia, cancelaran sus viajes ante la posibilidad de una agresión, alegando como justificación para el reembolso la misma declaración (del régimen sobre los planes del paso al Estado de Guerra), los sucesos del 3 de enero en Venezuela y la falta de seguridad que tendrían en la Isla en un escenario de conflicto bélico", detalla la trabajadora del sector turístico.

A la vez, asegura que a los trabajadores no se les ha dado ninguna información. "No se han realizado reuniones sobre una posible agresión militar, ni sabemos qué medidas se estarían adoptando para proteger a los turistas en caso de confrontación".

"Tampoco vemos militares uniformados ni circulación inusual de medios militares custodiando o asegurando la zona. Para nosotros, y para la generalidad de los trabajadores, la vida sigue igual, sin novedades; los pocos 'yumas' que hay siguen bañándose y tomando ron", añade la recepcionista, que solo ha notado más "inquietud" en los oficiales del Servicio de Inteligencia (SIM), que van de una reunión a otra.

Otra trabajadora del sector turístico, que pertenece al Grupo Empresarial de Servicios para el Turismo dice que tampoco ha sido convocada para ninguna reunión y que no tiene "la menor idea" sobre "reservas para la guerra y medidas de protección a turistas y clientes de hoteles". 

"Lo cierto es que cada vez trabajamos con menos recursos en el día a día y que los almacenes de abastecimiento permanecen casi vacíos, pudiendo cubrir cada vez menos las demandas", dice.

Por su parte, el directivo de Comercio y Gastronomía asegura que no lo han llamado para movilizarlo ni "para darle brillo" a las armas que supuestamente le tocarían. 

Desde hace años participa en los llamados Domingos de la Defensa y sabe que pertenece a una supuesta brigada de Producción y Defensa, como parte de una plantilla de reserva. Sin embargo, ignora a dónde iría en caso de haber una alarma aérea. Afirma que no sabe qué hacer con sus trabajadores ni a dónde llevar a su familia.

"Conversando con compañeros de la empresa, hemos llegado a la conclusión de que el silencio es absoluto y preocupante, porque si ocurriera una invasión no sabríamos qué hacer, ni siquiera dónde están los refugios. Los muertos y heridos del caos se recogerían a sacos. Cerca de nosotros, en kilómetros a la redonda, no se ven refugios", dice.

El pescador, que tiene 45 años, dice creer que ya está desmovilizado o que su nombre se perdió en el Comité Militar, pero no va a preguntar. 

"No quiero ser carne de cañón. Tengo dos hijos que aún tengo que criar y no vale la pena morir por nadie ni por nada en este país destruido y sin esperanza", sostiene.

"Cuando navego, no veo tropas en la costa, ni en los cayos que visito, ni lanchas de Guardafronteras. Mi percepción es que solo algunos pescadores chivatos están vigilando las costas, por lo que la entrada y salida del país por mar parece relativamente fácil en estas circunstancias", opina.

"Casi no salen tampoco los inspectores de pesca. Se dice que tanto ellos como los de Guardafronteras no tienen combustible. Por eso se ve más pescado en el mercado negro, aunque carísimo por el precio del petróleo", dice.

El pequeño agricultor explica que sabe que pertenece a "alguna estructura militar", porque "en distintos momentos me han llegado citaciones, pero nunca he asistido".

Asegura que, desde la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, por fuerzas estadounidenses, a él no lo han "afectado". 

"Me resulta extraño, porque durante las manifestaciones de julio, hace unos años, el jefe de sector sí pasó casa por casa en la cuadra para movilizarnos por orden militar y del Partido (Comunista de Cuba)", cuenta sobre las históricas manifestaciones antigubernamentales de julio 2021 y afirma que en aquel momento no acudió al llamado del régimen.

Sobre aquellos días, recuerda que se organizaron guardias y recorridos durante más de 15 días junto a policías y "boinas verdes".

"Esta vez, sin embargo, aunque se habla de que Cuba está a punto de ser agredida y se menciona constantemente a Trump y a Rubio, todo se está moviendo con mucha más calma. No puedo explicar exactamente el por qué, en mi opinión: (las autoridades) están guardando lo poquito que les queda", especula.

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8 comentarios

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Profile picture for user Amadeus

La gente está cansada con „ahí que viene el lobo“. Que funcionaba hace 40 años, pero hoy todo el mundo sabe que no hay con qué; el pueblo no estan imbécil como GAESA quiere hacer creer. En Cuba combatirá la guardia pretoriana de GAESA que será peanuts para el Departamento Sanitario y Recogida de Basura de la 82nd AA. Con el pueblo y el SMO que no cuenten porque nadie va a arriesgar su preciosa vida por la „continuidad“ de la miseria y la pobreza. Si no son capaces de protestar menos lo haran para enfrentar a los marines.

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Probe

Canel debe patentar su dieta para bajar de peso. El tipo ha bajado unas cuantas libras.
Deberia patentarla como "la dieta del sigiliao".

Se les acabó el mensaje ideológico y la Contrainteligencia Militar,G-2 andan como locos vigilando a generales cubanos no vaya a ser que salgan con los tanques y desbaraten a los leales al clan Castro,pues temen contactos CIA directos con estos últimos.El problema es que también la gente está descontenta y muchos esbirros temen ser el elemento ejemplarizante en Guásimas o escuadras de fusilamiento,cárceles de alto rigor , linchamiento.Ellos no pueden irse del país,pues al estar" regulados" por pertenecer a órganos represivos no puen siquiera ni llegar al aeropuerto aún pagándose los tickets aéreos.

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Hacen lo que siempre hicieron. Señalar al "enemigo" siendo que ellos mismos (el régimen) son el enemigo del pueblo. Terminen de irse, de una vez por todas.

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El cartel de Punto Cero ha estado en guerra contra ese pueblo sometido durante 6 décadas.

La ruina generalizada, los miles de aniquilados y los millones de desplazados (emigrados) son la prueba irrefutable del efecto causado por las bombas de la miseria y la represión.

No acaban de entender que las consignas no matan el hambre

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Ellos nunca han querido matar el hambre, gracias al hambre se han sostenido 67 años ...