El senador estadounidense Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur y una de las voces más críticas en Washington frente al régimen de Cuba, falleció durante la noche de este sábado a los 71 años, "a causa de una enfermedad breve y repentina", informó un portavoz de su oficina a CNN.
Graham, quien fue elegido senador por primera vez en 2002, era presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara Alta y aspiraba a la reelección en las elecciones del próximo noviembre.
Además, presidió la Comisión Judicial del Senado y fue uno de los halcones republicanos en política exterior, apostando por una línea dura que también mostró en sus pronunciamientos sobre el castrismo. Sus posturas de apoyo a Israel y Ucrania, y su defensa de las intervenciones en Irán, Afganistán e Iraq le valieron innumerables polémicas.
En los últimos años, Graham se había convertido en uno de los asesores más vocales del presidente Donald Trump, quien, en su perfil de Truth Social, se refirió al fallecido como "una de las mejores personas y senadores que he conocido". "Siempre estaba trabajando y era un verdadero patriota estadounidense", sostuvo y remató: "¡¡¡Se echará mucho de menos a Lindsey!!!".
Sobre el régimen cubano, Graham tuvo contundentes pronunciamientos en los últimos meses. Así, en enero, a bordo del Air Force One y al lado de Trump, el senador advirtió: "Solo esperen por Cuba. Cuba es una dictadura comunista que ha asesinado a sacerdotes y monjas, se han aprovechado de su propio pueblo; sus días están contados".
"Nos vamos a despertar un día, espero que en 2026, y en nuestro patio trasero vamos a tener aliados en estos países haciendo negocios con EEUU, no dictadores narcoterroristas matando estadounidenses", agregó.
"¡Cuba libre! ¡Manténganse atentos! La liberación de Cuba está cerca... Estamos marchando por el mundo, eliminando a los malos. Trump es el mejor Comandante en Jefe de todos los tiempos. Irán está cayendo y Cuba es la siguiente", sostuvo en marzo último.
Asimismo, hace cinco años, el 11 de julio de 2021, al calor de las históricas manifestaciones en la Isla, Graham apuntó: "¡Muerte al comunismo en Cuba y en cualquier otro lugar del mundo donde resida! Al igual que con todas las tiranías, el comunismo cubano se está fracturando. ¡Con el estímulo y el apoyo de EEUU, colapsará!".
Su posicionamiento sobre el régimen, que lo llevó a criticar duramente la política hacia la Isla del presidente Barack Obama, le valió también la cercanía de los congresistas cubanoamericanos Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez.
En tal sentido, Díaz-Balart escribió en su perfil de X: "Él era más que solo un colega; era un amigo para ambos. Extrañaré trabajar con él en nuestra pasión compartida: proteger nuestra seguridad nacional".
Entretanto, Salazar se refirió a Graham como "un verdadero patriota y un devoto servidor público que dedicó décadas de su vida a nuestro país". "Su servicio y compromiso con el pueblo estadounidense dejan una marca perdurable en nuestra nación", remarcó.
Al propio tiempo, Giménez enfatizó que "deja tras de sí un legado de servicio público dedicado, un compromiso con la seguridad nacional y una lucha inquebrantable por la libertad".
Todos los que estan metidos en un closet estan de luto.