La selección nacional de Cuba de fútbol cedió este martes ante su similar de Bermudas con marcador de 2-1 y se despidió del sueño de pasar a la fase final de la eliminatoria de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) rumbo a la Copa Mundial de la disciplina, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá en 2026.
Tras haber derrotado al conjunto de Antigua y Barbuda por 1-0, el pasado 6 de junio, la absoluta de Cuba solo necesitaba un empate para acceder a la última ronda de la eliminatoria mundialista, por primera vez en 44 años.
Sin embargo, y a pesar de jugar como locales en el Estadio Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, los de Bermudas dieron primero y en el minuto seis del desafío, Djair Parfitt-Williams anotó ante un equipo cubano, que el medio deportivo estatal Jit describió como "somnoliento".
Marcado el gol, los rivales se dedicaron a proteger la ventaja que les aseguraba el pase a la fase final de la eliminatoria. En el segundo tiempo, el director técnico cubano, Yunielys Castillo, hizo cambios y envió al campo a William Pozo y Marcos Campos.
El esfuerzo de los locales tuvo su premio en el minuto 58 con un gol de Jorge Aguirre, el primero a su cuenta con la selección, que le permitía a los cubanos volver a soñar con la ronda final de la eliminatoria y con la posibilidad de clasificar al Mundial por primera vez en más de ocho décadas. La última vez que Cuba intervino en la competencia más importante del fútbol en el orbe fue en 1938, cuando logró llegar a la fase de cuartos de final. En esa instancia, cayó ante Suecia por 0-8.
Pero, haciendo honor a aquello de que el que da primero da dos veces, Bermudas terminó de enfriar las esperanzas del plantel y la afición de Cuba, al marcar el de la ventaja en el minuto 74 del partido.
De acuerdo con Jit, un error de la defensa cubana dejó al portero cubano, Yurdy Hodelín, solo frente al visitante Reggie Lambe, quien no desaprovechó la oportunidad.
El miedo a las nuevas restricciones migratorias de EEUU deja a Cuba sin su portero titular
En este importante partido, que marcaba la diferencia entre seguir soñando con el Mundial o decirle adiós definitivamente, el conjunto cubano no pudo contar con el guardameta, Raiko Arozarena —titular en el partido previo— quien decidió no viajar a Santiago de Cuba por miedo a no poder entrar nuevamente a EEUU, su país de residencia.
Este mismo martes, antes del choque con Bermudas, la estatal Asociación de Fútbol de Cuba (AFC) informó en un comunicado reproducido por Jit que Arozarena había decidido "no participar en el próximo partido de la eliminatoria mundialista".
"El hecho se produjo horas antes del viaje de este sábado, 7 de junio, desde Antigua y Barbuda a Santiago de Cuba, sede del encuentro ante Bermudas, en el que nuestro equipo buscará la clasificación a la siguiente fase del torneo", explicó la AFC.
"El jugador expuso que su posición está relacionada con la preocupación que le generan las últimas medidas migratorias implementadas por el Gobierno de los Estados Unidos —donde reside—, que restringen la entrada a ese país desde Cuba y otras naciones, lo que identifica como un riesgo para su carrera a nivel de clubes", añadió.
El pasado 4 de junio, el presidente Donald Trump estableció nuevas restricciones migratorias para ciudadanos de varios países, entre ellos cubanos y venezolanos, cuyos gobiernos fueron incluidos en una lista de naciones con entrada parcialmente restringida a Estados Unidos.
Un día después, la Embajada de EEUU en La Habana hizo una publicación en Facebook, en la que especificaba que visados se verían afectos y a qué personas no aplica la suspensión, entre ellas los "residentes permanentes legales en Estados Unidos", por lo que Arozarena no debía tener problemas para retornar al país.
Pese a reconocer esta excepción, que exoneraría al futbolista de enfrentar problemas para ingresar a su país de residencia, la AFC aprovechó para afirmar que "el proceder de Arozarena deviene expresión de cuánto atenta contra el deporte el clima de incertidumbre y presión que generan esas medidas y las campañas que se orquestan al respecto".
Raiko Arozarena había defendido la portería cubana en los partidos del 21 y el 25 de marzo frente a Trinidad de Tobago (que concluyeron con derrota para Cuba) y en el encuentro con Antigua y Barbuda del 6 de junio.
Raikio Artozena dijo aquello de: America first.