En medio del auge de la criminalidad en Cuba y de los delitos cometidos con armas de fuego, la página oficialista de Facebook Con Todos la Victoria informó el miércoles sobre la detención de un ciudadano en el municipio Unión de Reyes, de Matanzas, tras la ocupación de armamento y municiones en su vivienda. La página calificó los artículos hallados como "tremendo arsenal".
El detenido se llama Leónides Hernández y está acusado de presunta tenencia ilegal de armas. Durante el registro de su vivienda se encontraron "siete escopetas, cartuchos de pistola 'Makarov', así como vainas calibre 22, de 'AKM', de 'carabina' y de 12 milímetros", enumeró la página. "Tremendo arsenal", destacó.
Hernández podría pasar un mínimo de dos años en prisión si es hallado culpable del delito. El Artículo 276 del Código Penal cubano establece penas de dos a cinco años de prisión por la simple tenencia no autorizada, las cuales se incrementan sustancialmente según las características del armamento y la conducta del infractor. El empleo de armas de fuego también es un agravante en otros delitos.
Según comentarios citados en la publicación de Con Todos la Victoria, Hernández tenía las armas de fuego en su vivienda porque se dedica a repararlas. Esos comentarios fueron confirmados por varios foristas en las reacciones al post.
"Leónides es un excelente hombre, lo conozco como armero, gracias a él todos los cazadores tienen quien les de mantenimiento a sus escopetas", afirmó un usuario. Otros criticaron la falta de talleres estatales donde los cazadores puedan llevar sus armas a reparar.
Sin embargo, la fabricación, la reparación y el mantenimiento de armas de fuego, neumáticas, sus accesorios y municiones están expresamente prohibidas en Cuba, según el Decreto 160 de 2026, que actualizó la lista de actividades no autorizadas para el sector no estatal.
A la vez, la caza deportiva está permitida en determinadas temporadas y solo se autoriza para determinadas especies.
La caza con fines comerciales está clasificada como actividad autorizable para empresas privadas, mipymes, cooperativas no agropecuarias y trabajadores por cuenta propia en el mencionado Decreto 160/2026, pero está sujeta a permisos y cuotas fijadas por la autoridad competente.
El arresto de Hernández y la ocupación de armas en su vivienda trascienden en un contexto marcado por el incremento de los asesinatos en Cuba y de las denuncias de delitos cometidos con armas de fuego.
En 2026, al menos dos de los 60 feminicidios confirmados hasta el 26 de octubre por el observatorio de género de la revista feminista Alas Tensas fueron cometidos con pistolas.
Los juristas Maylin Fernández y Edel González, expertos de DIARIO DE CUBA en temas legales, señalaron recientemente que la severidad de las sanciones previstas para la tenencia ilegal de armas en el Código Penal no es suficiente para contener la violencia y la criminalidad.
"Un Estado puede imponer penas rigurosas y, al mismo tiempo, fracasar en su obligación de prevenir la violencia", afirmaron.
Ante la pregunta sobre el posible origen de las armas empleadas en delitos, diversos analistas apuntan a la infiltración provocada por la corrupción interna en los inventarios militares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior (MININT), al tráfico informal y a la modificación casera de armas de fogueo.
En este contexto, los citados juristas advirtieron que "la seguridad pública no debe medirse por la capacidad de vigilar a la población, sino por la protección efectiva que las instituciones ofrecen a todas las personas. Esa es una obligación jurídica ineludible del Estado".