El director de la organización UN Watch, Hillel Neuer, describió como una "vergüenza" la reunión que sostuvo el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, con el ministro de Relaciones de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en el contexto del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General del organismo internacional, celebrado del 22 al 28 de septiembre en Nueva York.
Neuer criticó que el encuentro se haya producido mientras cientos de cubanos permanecen encarcelados por motivos políticos y cuestionó si el alto comisionado exigió su liberación.
"Vergüenza: El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos se reúne con el canciller cubano y le regala al régimen una victoria propagandística mientras cientos de presos políticos siguen encarcelados", reprochó el director de UN Watch en su cuenta de X.
"Señor Volker Türk, ¿exigió su liberación? ¿Lo dirá públicamente?", preguntó.
El encuentro entre Rodríguez Parrilla y Türk había sido difundido en X por el Ministerio del Interior (MININT). El canciller lo aprovechó para reforzar la narrativa victimista del régimen cubano sobre la crisis en la Isla, según contó luego.
"Reconocí labor de su Oficina y de los mecanismos de derechos humanos al denunciar el duro impacto que el endurecimiento extremo del bloqueo estadounidense, el bloqueo energético y las sanciones secundarias contra Cuba han tenido sobre la población cubana", aseguró el titular del MINREX haberle dicho a Türk.
El régimen insiste en culpar a Washington del sostenido deterioro de los servicios básicos en Cuba. Sin embargo, durante décadas relegó el sistema electroenergético y sectores como la educación y la salud pública frente al turismo y la construcción de hoteles, en su esquema de inversiones.
Mientras las autoridades acusan a EEUU por la falta de combustible para las ambulancias y el transporte público, las patrullas y los camiones de la Policía aparecen con prontitud cuando estalla una protesta pacífica en Cuba, como muestran imágenes difundidas en las redes sociales.
Rodríguez Parrilla también aseguró haber reafirmado a Türk el compromiso del régimen de supuestamente "seguir garantizando el ejercicio de todos los derechos humanos". No obstante, cientos de cubanos se encuentran en prisión por ejercer su derecho a la libertad de expresión, oponerse abiertamente al poder o simplemente protestar por los apagones y la falta de agua.
La reunión de Türk con Rodríguez Parrilla también fue criticada por la activista exiliada Rosa María Payá Acevedo, comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien recomendó al funcionario de la ONU lavarse las manos después de estrechar las del canciller cubano, quien las tiene "manchadas con los crímenes de lesa humanidad de sus jefes", recalcó.
Según el diario Die Zeit, que es un medio liberal de izquierda y uno de los periódico más reconocido en Alemania, Türk vive en Ginebra con su marido, novio o boyfriend, lo que explica esa tendencia socialistoide comprometida con las causas de minorías y derechos humanos que comparte con Bruno que transmite en la misma frecuencia.
Este Turk ya había salido en las noticias de DDC y se le vio la pata de la que cojeaba.