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Estoy en Cuba

Los rumores en Cuba no deben tomarse a la ligera

Un rumor activo en La Habana avisa de que determinados servicios necrológicos deberán ser reservados con anticipación: el periodista Jorge Enrique Rodríguez escribe su columna desde la Isla.

La Habana
Una lámpara apagada.
Una lámpara apagada. DIARIO DE CUBA

Lunes 14 de septiembre de 2026

El pregón del señor que vende vasitos de helado, a 200 pesos, me activa malos recuerdos: "elaborado con la leche de la nieta de Ubre Blanca". En verdad un recuerdo se vuelve malo o bueno cuando lo incrustamos en el retrovisor de la historia.

Tampoco sirve de mucho explicar a mi hijo, o a las hijas de D., el cómo una vaca llegó al parnaso de la simbología, dentro de esa entidad conocida como "revolución cubana".

Ellos, nuestros hijos, contemplan el aumento de niños y adolescentes que hurgan entre las montañas de basura que asedian la ciudad. El aumento de niños y adolescentes que, apostados en los semáforos, mendigan algo de dinero para apaciguar por un rato el hambre vieja. El aumento de niños y adolescentes obligados a la orfandad, tras la infinita tragedia que representa todo feminicidio.

Solo imaginar que el ingrediente de un helado pueda ostentar el pedigrí de Ubre Blanca, me arrastra a violentar la tensa economía doméstica. No escucho las advertencias de D. que, no sé cómo, siempre adivina mis intenciones. En la mipyme más cercana, lanzo el sofá por la ventana.

Nunca he visto el rostro del señor que vende los vasitos de helado. No sé a cuál generación pertenece. Solo tengo clarísimo que en mi retrovisor reinan los malos recuerdos.

Martes 15 de septiembre de 2026

Coger más sol que Aladino cuando no tenía su alfombra mágica, es mucho más que la metáfora incluida en una canción rapera. Lo recuerdas cuando estás frente a los precios de las sombrillas que se comercian en el enjambre de locales no estatales de la calzada Monte.

El comunismo cubano, como todo comunismo que se respete, no produce siquiera los altavoces a través de los cuales le grita a su pueblo. No está lejos ese minuto en el cual hasta las ofensas tendrán que ser importadas desde allende los mares.

Las sombrillas deberían ser gratis en Cuba. La voz tras semejante aseveración la escucho a mis espaldas, lo que me permite contemplar, en resolución 4K, el rictus de asesina en serie que va dibujándose en el rostro de la vendedora. La voz a mis espaldas, que resulta ser de un oncólogo jubilado, no se percata de la metamorfosis en la vendedora, e insiste en que el cáncer de piel es uno de los más extendidos en la Isla.

Supuse que las mismas esperanzas —llevarme a casa una sombrilla gratis— también las comparten la docena de personas que estrechamos el cerco en torno a la vendedora y el oncólogo. Pero las esperanzas quedan a merced del jaque mate a favor de la vendedora: gratis no se llevará nadie nada de mi mesa, pero explíqueme un poco más lo del cáncer de piel.

En la mesa contigua, la de productos de aseo personal y cremas para la piel, el rostro de su vendedora ensaya una sonrisa profesional.

Miércoles 16 de septiembre de 2026

Regresan los apagones nivel masivo. Sin la ridícula organización de bloques o circuitos. Apagón total en un país —Apagonía u Oscuristán, como le apoda el choteo insular— que está más cerca de recurvar al medioevo que de construir una rústica carretera.

Nos disponemos a realizar la ruta de los apagones. D. argumenta que dicha ruta —no confundir con el camino de Santiago— es una manera de ahuyentar el daño antropológico o la normalización de la miseria. En cada amistad que visitamos, previo aviso, sumamos más encabronamiento. No sabemos cuál es el tope de los encabronamientos, o bajo qué circunstancias los utilizaremos. Pero los acumulamos.

Como regla básica, no nos permitimos reproducir música cuando ocurren y mientras duren los apagones. A menos que sea de Los Aldeanos, o de cualquier otra agrupación contestataria.

En el apuro, y por la maldita circunstancia de la oscuridad por todas partes, nuestra amiga M., que siempre nos acompaña en la ruta, creyó haber echado en su bolso su inseparable abanico rojo. Al llegar a nuestra primera parada de la lista, se percata de que, en su lugar, echó la lima de los pies.

El hecho queda debidamente registrado en el hall de la fama de la pandilla.

Jueves 17 de septiembre de 2026

Los rumores en Cuba no deben tomarse a la ligera. Tampoco es recomendable entablar con ellos una relación imprudente. No pocos rumores en la Isla han sido ascendidos, luego de ser hartamente manoseados, a decretos, normativas y racionamientos. Algunos otros, muy escasos en realidad, se encumbraron al estatus de leyenda urbana.

Como dato curioso, e inobjetable, los rumores suelen cristalizar en esas comunidades marginadas que la eufemística del Partido Comunista renombra, a la postre de casi siete décadas, como "barrios en transformación". Un rumor que atraviesa a la otrora Villa de San Cristóbal de La Habana, avisa de que determinados servicios necrológicos deberán ser reservados con anticipación.

En el último cónclave semanal del piquete, el voto es unánime: no dudamos que podría ser cierto. O que, como mínimo, el unicameral Parlamento lo está valorando para demostrar cuán previsora o visionaria es "la revolución".

Imaginar los cintillos, en el jamás pundonoroso periódico Granma, es una delicatesen para D.: "A pesar del bloqueo norteamericano contra Cuba, los cubanos seremos los primeros en morir hasta tres días antes de la muerte prevista por Dios".

Luego imaginamos cuál entidad estatal asumiría el adiestramiento de la familia cubana, para que se puedan descifrar aquellas señales que indicarían cuál de sus miembros estaría próximo a su fallecimiento.               

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2 comentarios

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Profile picture for user Ana J. Faya

Felicito a Jorge Enrique por estas crónicas. Solo me imagino lo doloroso que debe ser vivir esa realidad, y además revivirla para que nos llegue algo de ella. Y escribo "me imagino" porque la dimensión de la situación a la que ha llegado Cuba no tiene comparación con lo que yo dejé atrás hace décadas, y ya entonces era un desastre sin horizonte a la vista.

Profile picture for user Amadeus

Don Jorge con ese diario de guerra que nos recuerda una película sobre la IIGM. Espero que todas esas crónicas ácidas y conmovedoras queden para la posteridad. Alguien tiene que saber dentro de 50 años cuando lo que quede de Cuba sea un potrero arquelógico, como era la vida antes de la hecatombe final.