Como parte de una operación del Departamento de Justicia de EEUU para revocar la nacionalidad a 17 personas "acusadas de delitos graves, entre ellos abuso sexual de un menor, fraude electrónico y bancario, y distribución de drogas al por mayor sin licencia", dos cubanas figuran en el listado hecho público este lunes por la entidad de la Administración Trump.
Se trata de Leidys Delmas García, de 54 años, y de Milagros Marileisis Acosta Torres, de 40 años, quienes fueron condenadas en procesos diferentes por fraude: al sistema de salud, en el caso de la primera, y a un casino tribal en Florida, en el caso de la segunda.
Así, el Departamento de Justicia detalló que, durante el proceso penal, Delmas García admitió que "ella y sus cómplices establecieron y operaron 30 clínicas de fisioterapia en Florida, las cuales facturaron fraudulentamente a la aseguradora comercial Blue Cross Blue Shield aproximadamente 36.728.595 dólares por servicios de fisioterapia que no eran médicamente necesarios o que nunca se prestaron".
Además, durante la entrevista realizada como parte de su proceso de naturalización, "Delmas García declaró bajo juramento que no había cometido delitos por los que no hubiera sido arrestada y que nunca había proporcionado información falsa o engañosa a ningún funcionario del Gobierno estadounidense al solicitar beneficios migratorios", indicó el Departamento de Justicia, que recalcó que "ninguna de estas afirmaciones era cierta", por lo que presentó una demanda para despojarla de la ciudadanía.
Por su parte, Acosta Torres "formó parte de una conspiración para defraudar a un casino tribal en Florida", sostuvo el citado organismo gubernamental, que detalló que "su esposo y otros individuos robaron millones de dólares del casino mediante la creación de vales de crédito falsos".
Tras el robo, "Acosta Torres realizó diversas transacciones financieras con las ganancias ilícitas para ocultar su origen fraudulento y eludir los requisitos de declaración de transacciones impuestos por las leyes federales y estatales", agregó.
Sin embargo, "en su solicitud de naturalización y durante la entrevista, Acosta Torres afirmó falsamente no haber cometido ningún delito por el que no hubiera sido arrestada", enfatizó el Departamento de Justicia, que recalcó que busca revocar su nacionalidad "porque, durante el período en el que, por ley, debía demostrar buena conducta moral, cometió actos ilícitos que afectaron negativamente su reputación y testificó falsamente sobre su delito".
"Además, tergiversó deliberadamente información relevante sobre su delito durante el proceso de naturalización", añadió el citado departamento de la Administración Trump.
Como parte del proceso, en el que EEUU pretende revocar la ciudadanía a personas de origen chino, haitiano, somalí, colombiano, mexicano e indio, entre otros, el fiscal general interino, Todd Blanche, sostuvo que "cuando los extranjeros con antecedentes penales se aprovechan del proceso de naturalización infringiendo la ley, existen consecuencias y, bajo el firme liderazgo del presidente Trump, este Departamento de Justicia mantiene una política de tolerancia cero ante el abuso de este proceso".
Entretanto, el secretario de Seguridad Nacional de EEUU, Markwayne Mullin, resaltó que "la ciudadanía estadounidense es un privilegio que debe ganarse con honestidad. Si vienes aquí, infringes nuestras leyes y mientes en tus trámites migratorios, pierdes ese privilegio".
En tal sentido, Delmas García y Acosta Torres no son las primeras cubanas sometidas a este tipo de procesos, que podrían terminar con su deportación, previo aval de un tribunal.
En el pasado reciente, cubanos que han cometido delitos en EEUU han terminado deportados a la Isla o, cuando esta se ha negado a recibirlos, han sido enviados a centros de procesamiento de inmigrantes criminales de Washington en África.
Sus casos, que no son los primeros de personas de origen cubano en mentir durante sus procesos migratorios, salen a la luz en un contexto en el que numerosos ojos están puestos sobre los familiares de figuras del régimen cubano residentes en EEUU.
Al propio tiempo, las opacas conversaciones entre EEUU y el régimen cubano incluirían discusiones sobre la posible deportación de hasta 500.000 cubanos llegados a territorio estadounidense, principalmente durante la Administración de Joe Biden, según declaró el excongresista demócrata Joe Garcia.
La nota periodistica iba bien hasta que mencionaron a Joe "el vividor" Garcia: cuando van a aprender que este tipejo es un vividor hablaKagao y afirma cualquier cosa por ganar protagonismo? (y unas fula$ de paso.....
A quién se le ocurre darle la ciudadanía a alguien que se llame "Marileisis" o "Leydis"? Pasó lo que tenía que pasar.
Factúrese a las compañeritas a Luyanó sin demora por favor, o en su defecto a Sudán del Sur.