Los restos de los cuatro cubanos fallecidos en un incendio ocurrido en un hostal de la ciudad rusa Balashija en enero llegarán a la Isla este 23 de marzo, gracias a los fondos recaudados mediante una campaña en las redes sociales y luego de dos meses de gestiones por parte de las familias.
Los cubanos muertos fueron identificados días después del siniestro como Arisleidy González; su esposo, Ángel Gabriel Rodríguez Febles; Yadisley de Arma Aguilera, y su pareja, Lisvey (Liaro) Arpajón Otaño. Todos eran naturales del municipio Baraguá en Ciego de Ávila.
Inicialmente, solo fue posible garantizar el retorno de las dos mujeres, cuyas familias se encargaron de organizar la recaudación de fondos en internet, según informó en Facebook Abdel Ávila Aguilera, quien dijo ser primo de Yadisley.
"Desde el 27 de enero nuestra vida cambió por completo. Mi esposa y yo asumimos, con todo el dolor, la responsabilidad de gestionar la repatriación de cuatro jóvenes fallecidos en Rusia, incluyendo a mi prima", escribió el sábado Ávila Aguilera.
"Han sido más de dos meses de gestiones, noches sin dormir por la diferencia de horario, llamadas, trámites y presión emocional intensa", añadió antes de explicar por qué solo serían repatriados los cuerpos de las mujeres.
"La recaudación fue organizada por la familia de las dos chicas con un objetivo específico: cubrir su traslado. Si el dinero superaba lo necesario, ese excedente se destinaría a la repatriación de los dos chicos", detalló.
"Hasta hoy, ese dinero sigue retenido por la plataforma y no está en nuestras manos. Si es liberado, se utilizará para los chicos; pero solo si la plataforma lo libera. En caso de que sea cancelado y devuelto a los donantes, mi esposa y yo no tenemos fondos, ni medios para asumir ese traslado", aclaró el usuario en Facebook.
Por ese motivo, pidió a los familiares de los dos hombres no quedarse cruzados de brazos y hacer todo lo que estuviera a su alcance para lograr la repatriación de sus allegados.
"Las chicas ya podrán viajar y llegarán a Cuba el próximo 23 de marzo gracias al esfuerzo directo de sus familiares. Los dos chicos continúan en Rusia únicamente por esta situación fuera de nuestras manos", recalcó y reiteró que el dinero continuaba retenido, pero sería empleado en el traslado de los hombres si era liberado.
Hasta que eso ocurriera, las cenizas estarían resguardadas, según explicó Ávila Aguilera, quien pidió "respeto y evitar juicios sin conocer la realidad completa", lo que hace suponer que él y su familia fueron cuestionados porque solo había sido asegurada la repatriación de los restos de las dos fallecidas.
"Seguimos haciendo todo lo posible", finalizaba la publicación del sábado de Ávila Aguilera.
Sin embargo, el propio usuario informó en una publicación posterior que "gracias a nuevas gestiones y soluciones que se lograron, podemos dar una noticia que nos llena de alivio: se ha logrado que los cuatro jóvenes puedan regresar a casa".
"Han sido días muy difíciles, con muchos cambios y decisiones de último momento, pero el objetivo siempre fue el mismo: que todos regresaran con sus familias", afirmó, sin dar detalles sobre cómo se consiguió que las cenizas de los hombres pudieran ser trasladadas a Cuba.
El incendio que costó la vida a los cuatro cubanos se originó el 27 de enero, en un hostal sin licencia en Balashija, ciudad satélite al este de Moscú.
Una fuente de los cuerpos de seguridad informó al medio Sputnik en aquel momento que el inmueble había sido desconectado de la red eléctrica por las deudas y que las víctimas "hicieron una hoguera para entrar en calor".
En el incendio resultaron lesionadas otras seis personas, entre ellas un cubano de 17 años y un niño, cuya edad no fue precisada, que fue hospitalizado con síntomas de intoxicación por monóxido de carbono.
Tras el siniestro, el medio 360.ru dio a conocer que el propietario de la casa donde se alojaban los cubanos vive actualmente en Londres y que los inquilinos no tenían contrato de arrendamiento. La casa, de tres plantas, funcionaba como albergue por un precio de 1.200 rublos al día (unos 16 dólares).
En Moscú las temperaturas pueden descender en invierno por debajo de los menos 9 grados Celsius.
Los cubanos, que no necesitan visas para viajar a Rusia, escogen ese país para hacer turismo de compras o emigrar, muchos de ellos con la esperanza de trasladarse a Europa Occidental. Una cifra no precisada también ha sido reclutada como mercenarios por las Fuerzas Armadas de Rusia para intervenir en la invasión de Ucrania.