Los obispos cubanos anularon el viaje a Roma que tenían previsto entre el 16 y el 20 de febrero, en visita Ad Limina Apostolorum, para reunirse con el papa León XIV. "Las condiciones actuales no lo permiten", informaron a EFE fuentes vaticanas, en referencia a los problemas de combustible en la Isla.
Dichas fuentes no aclararon cuándo se producirá el encuentro, fundamental para la organización eclesiástica, toda vez que este tipo de visitas la realizan los episcopados cada cinco años para presentarle al pontífice el estado de sus diócesis y peregrinar a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, según establece el Código de Derecho Canónico. Sin embargo, desde hace nueve años los obispos cubanos no cumplen tal encomienda.
El desplazamiento de las autoridades religiosas es aún más complejo, pues se da la circunstancia de que seis de los 13 obispos diocesanos de Cuba ya presentaron su renuncia por motivos de edad.
La visita hubiese servido para definir de forma más clara las líneas de actuación del Vaticano respecto al resquebrajamiento integral de la sociedad cubana. En tal sentido, el pasado 1 de febrero, León XIV lamentó el aumento de las hostilidades entre La Habana y Washington y, al término de la oración mariana del Ángelus en la Plaza de San Pedro, afirmó sentir una "gran preocupación" por la "frágil situación de la Isla".
Así, el sumo pontífice se unió al mensaje publicado un día antes por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, "invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y efectivo, para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano", dijo.
En el mensaje de los obispos cubanos, estos apuntaron: "Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor. No más sangre ni más lutos en las familias cubanas. ¡Demasiado hemos tenido en nuestra historia reciente! Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos y de los niños cubanos".
Al tiempo que agradecieron los gestos de ayuda humanitaria llegados desde EEUU tras el paso devastador del huracán Melissa por el oriente de la Isla, las autoridades religiosas se ofrecieron a mediar en las crecientes tensiones entre Washington y La Habana. Si así les fuera solicitado, la Iglesia Católica de Cuba está dispuesta a "contribuir a rebajar el tono de las hostilidades entre las partes y crear espacios de fecunda colaboración en orden al bien común".
Los obispos alertaron que "las noticias recientes, que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos. El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real".
En este contexto, la visita de los obispos cubanos al Vaticano también hubiese sido útil para que la jerarquía eclesiástica de la Isla abandone sus ambigüedades, como señaló DIARIO DE CUBA en un reciente editorial: "La Iglesia Católica no puede seguir maquillando el fondo del problema para asegurar su supervivencia. Ni seguir apelando a su discreción diplomática de magros resultados. (Cabe recordar que el 'proceso' de excarcelación de presos políticos impulsado por el papa Francisco, el amigo personal de Raúl Castro, terminó en un fracaso)".
"Resulta lamentable que, mientras el papa León XIV se muestra capaz de ocuparse de la política de EEUU hacia Cuba, evite criticar públicamente al castrismo por haber paralizado las excarcelaciones y mantener en prisión a casi mil presos políticos", agregó este diario.
Asimismo, enfatizó: "Nadie pone en duda que la Iglesia Católica tiene reservado un papel importante en un escenario de transición en Cuba. Pero, en virtud de ese papel, la institución que ha acompañado espiritualmente a los católicos cubanos durante más de seis décadas de dictadura deberá abandonar de inmediato sus ambigüedades".
VAGOS Y DESCARADOS TODOS...MÁS DE LA MITAD SON CHIVATONES G2STAPO.