Las autoridades policiales de Janti Mansi, uno de los distritos autónomos de Rusia, han sancionado y deportado en lo que va de 2025 a 19 migrantes cubanos, lo que da una idea del ritmo de expulsiones de residentes en la Isla que viajan a ese país, sobre las cuales no existen cifras oficiales consolidadas.
El Servicio Federal de Alguaciles de Rusia de la región, principal productora de petróleo de la nación euroasiática, informó esta semana que entre enero y septiembre expulsaron del país a 244 ciudadanos extranjeros por infracciones de las reglas de migración.
Los individuos, que estaban ilegalmente en Rusia, según las autoridades policiales, eran en su mayoría residentes de Uzbekistán (82), Tayikistán (63) y Azerbaiyán (40). Completan la lista ciudadanos de Camerún, Cuba y China, a razón de 19 personas respectivamente.
"Todos los ciudadanos extranjeros fueron multados por violar el régimen de estancia en el territorio de la Federación de Rusia y, además, el tribunal dictaminó sobre la expulsión forzosa de cada uno de los migrantes ilegales", indicó el medio NV86.
"Estaban esperando su expulsión en centros de detención temporal para ciudadanos extranjeros sujetos a deportación o expulsión administrativa de la Federación de Rusia", añadió el buró de prensa del Servicio Federal de Alguaciles.
Otras 77 personas, cuya nacionalidad no fue mencionada, esperan su turno para ser expulsadas en el centro de detención temporal de la ciudad de Surgut, en Janti Mansi.
Esta misma semana, otro cubano fue expulsado de Rusia, en este caso luego de que la Policía de Volgogrado lo detuviera e intentara hacerle un examen toxicológico para comprobar si había consumido drogas, lo que este negó.
Los cubanos forman parte de los extranjeros que regularmente las distintas regiones de Rusia capturan en redadas y luego expulsan de ese país, en especial tras el endurecimiento de las normas migratorias. En febrero, el Ministerio del Interior informó que más de 95.000 migrantes se encontraban ilegalmente en el país. La vocera del Ministerio, Irina Volk, informó que el año pasado más de 190.000 migrantes fueron expulsados de Rusia y a otros 260.000 se les negó la entrada.
Los cubanos, que no necesitan visas para viajar a Rusia, escogen ese país para hacer turismo de compras, trabajar o emigrar, muchos de ellos con la esperanza de trasladarse a Europa Occidental. Una cifra no precisada también ha sido reclutada como mercenarios por las Fuerzas Armadas de Rusia para intervenir en la invasión de Ucrania.
Ni La Habana ni Moscú informan las cifras de deportaciones de cubanos desde Rusia. El Kremlin ha endurecido las leyes para los extranjeros en los pasados meses, luego del incremento de la xenofobia, posterior al ataque terrorista de 2024 contra el Centro Comercial Crocus, de Moscú, que dejó más de cien muertos.
Días atrás, el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, criticó que los cubanos que residen en Estados Unidos "sufren acoso, amenazas y coerción por visitar y relacionarse con su país de origen". No obstante, la situación que sufren migrantes de la Isla en países aliados de La Habana parece ser un asunto de menor importancia para el régimen de la Isla.