Tres adolescentes fallecieron y una resultó herida este domingo en el municipio de Manicaragua, provincia de Villa Clara, tras ser alcanzados por una descarga eléctrica durante una tormenta. La información fue confirmada por el Gobierno Provincial a través de su página en Facebook y reproducida por el portal oficialista Cubadebate.
Los fallecidos fueron identificados como Jorge Alejandro de la Coba Monteagudo (14 años), vacacionista procedente de Estados Unidos; Andy Alberto Turiño González (13 años); y Analía García Rodríguez (14 años). La menor Diamelis Delgado Granados, también de 14 años, resultó herida y se encuentra hospitalizada en el Hospital Provincial de Santa Clara, donde recibe atención médica.
Aunque las autoridades afirmaron que "el Partido y el Gobierno Provincial han dado seguimiento inmediato a esta situación, brindando apoyo a los afectados y sus familias", no se han ofrecido detalles concretos sobre las circunstancias del hecho.
Un comentario en la propia publicación de Cubadebate cuestionó: "¿Cuándo aprenderemos a dar noticias completas? ¿Dónde estaban los muchachos?, ¿qué estaban haciendo en ese momento?".
Un usuario identificado como doctor José Luis Aparicio Suárez compartió una serie de advertencias sobre las consecuencias de las descargas eléctricas atmosféricas —más conocidas como rayos—, subrayando que pueden provocar desde quemaduras severas hasta paros cardíacos, daños neurológicos e incluso trastornos mentales posteriores en los sobrevivientes.
Aparicio insistió en la necesidad de reforzar medidas preventivas, como la educación pública sobre el riesgo de tormentas eléctricas, la implementación de sistemas de alerta temprana, la instalación de pararrayos en edificaciones y la creación de refugios seguros.
Según investigaciones del Instituto de Meteorología, citadas por el periódico Invasor recientemente, los rayos son la principal causa de muerte por fenómenos naturales en Cuba, superando incluso a huracanes, tornados e inundaciones.
A inicios de junio dos adolescentes de 13 y 16 años fallecieron instantáneamente tras ser alcanzados por una descarga eléctrica mientras jugaban fútbol al aire libre en Barrio Pita, en Bauta, Artemisa.
Entre 1987 y 2017, las tormentas eléctricas provocaron un promedio de 54 fallecimientos anuales en el país, con 1.742 víctimas en ese período. El verano es especialmente peligroso, con junio, julio y agosto como los meses de mayor letalidad, añadieron los estudios.