Con drástico incremento, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EEUU (USCIS) comenzó a aplicar este martes nuevas tarifas para determinados trámites migratorios, entre ellos algunos muy solicitados por inmigrantes de Cuba, Venezuela y América Latina en general. La subida es parte de la implementación de la Ley HR-1, aprobada este mes por el Congreso, informó El Nuevo Herald.
Las nuevas medidas elevan notablemente los costos de solicitar asilo, permiso de trabajo o Estatus de Protección Temporal (TPS), entre otros trámites, y eliminan cualquier posibilidad de exención de pago o reducción del precio por condiciones socioeconómicas, incluso si la persona califica bajo las reglas tradicionales.
Los nuevos precios afectan a personas que presenten o tengan pendiente una solicitud de asilo político, a inmigrantes que soliciten o renueven un permiso de trabajo, a los amparados por TPS, a beneficiarios del parole humanitario implementado por la Administración de Joe Biden, entre los que se encuentran miles de cubanos, y a jóvenes solicitantes del Estatus de Inmigrante Juvenil Especial (SIJ).
Las autoridades federales señalaron que en la aplicación de estas tarifas no puede existir ni exoneración ni reducción, incluso si el formulario principal lo permite bajo otras normativas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Los nuevos precios fueron aprobados por el Congreso como parte del paquete presupuestario de reconciliación HR-1 y no están sujetos a revisión administrativa.
Estas son las principales tarifas que establece la Ley HR-1, promulgada el 4 de julio por el presidente Donald Trump, bajo el nombre de One Big Beautiful Bill Act:
▪ Solicitud de asilo (Formulario I-589): Aumenta de 0 a 100 dólares.
▪ Renovación anual de asilo pendiente: Antes no existía y ahora cuesta 100 dólares por cada año pendiente.
▪ Permiso de trabajo inicial (Formulario I-765): Aumenta de 410 a 960 dólares.
▪ Renovación de permiso de trabajo (I-765): Aumenta de 410 a 685 dólares.
▪ TPS (Formulario I-821): Aumenta de 135 dólares ((incluyendo biometría) a 665 dólares. Se añade un cargo de 30 dólares fuera del formulario por biometría adicional, si corresponde.
▪ Renovación del parole con permiso de trabajo (I-131 + I-765): Aumenta de 390 a 665 dólares.
▪ Estatus juvenil especial (Formulario I-360): Pasa de 0 a 250 dólares.
Las autoridades estadounidenses han alegado que los aumentos son necesarios para garantizar la sostenibilidad del sistema migratorio.
Además de establecer nuevas tarifas, la Ley HR-1 reduce el tiempo de validez de algunos permisos de empleo, lo que afecta a los beneficiarios de parole y de TPS.
"La ley HR-1 también modificó los períodos de validez de ciertas categorías de permisos de trabajo (EAD)", expresó USCIS en un comunicado citado por El Nuevo Herald.
"Para los extranjeros beneficiarios de parole, la autorización inicial de empleo será válida por un máximo de un año o por el tiempo que dure su permiso de permanencia temporal (parole), lo que ocurra primero. En el caso de las personas con Estatus de Protección Temporal (TPS), tanto los permisos iniciales como las renovaciones tendrán una validez máxima de un año o por el período que dure su estatus de TPS, lo que ocurra primero", añadió.
Manifestantes acusan a los congresistas cubanoamericanos María Elvira Salazar y Carlos Giménez de traicionar a su comunidad
En medio del endureciendo de las políticas migratorias, activistas y residentes en el sur de Florida acusaron este martes a los congresistas republicanos cubanoamericanos María Elvira Salazar y Carlos Giménez de traicionar a su comunidad.
Poco más de dos decenas de manifestantes reprocharon a ambos republicanos su respaldo o su falta de oposición a "políticas migratorias que afectan a una región, donde más del 50% de los residentes nació en el extranjero", de acuerdo con un reporte del canal de noticias NTN 24.
Los manifestantes criticaron los acuerdos entre la Policía de Florida y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), para colaborar en la detención de inmigrantes. El 75% de los departamentos policiales ya estaría colaborando con la agencia federal, según datos citados durante la protesta.
Asimismo, activistas y residentes recriminaron a los políticos de origen cubano haber votado a favor de reformas fiscales que pondrían en riesgo el acceso al Medicaid, Medicare y seguros subsidiados bajo el programa Obamacare. Ello, señalaron, encarecería la atención médica para miles de residentes, especialmente ancianos.
Varios participantes portaban pancartas en las que se leía "Cubano Arrepentido", en alusión a haber votado a los republicanos en las elecciones de noviembre de 2024.
Uno de ellos, Martin Hartman, consideró que Carlos Giménez no está representando a la comunidad, pues apoyó los recortes que perjudicarían de manera especial a los adultos mayores.
Por su parte, la activista Vanesa Brito, criticó a Giménez, pero no a Salazar, quien la semana pasada presentó el proyecto de Ley Dignidad, que busca beneficiar a inmigrantes indocumentados.
"Estas demostraciones no son partidistas, son para unir a la gente. Estamos aquí incluso ayudándola a ella (Salazar), pidiéndole a Carlos Giménez que, por favor, apoye esta Ley Dignidad", aclaró Brito. "Queremos tener más apoyo del Partido Republicano, igual que tenemos que tener apoyo del Partido Demócrata (…)", pidió la activista y llamó a dejar de lado las ideologías.
De aprobarse, la Ley Dignidad permitiría regularizar en EEUU a inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales que hayan vivido en el país por al menos cinco años.
También prevé financiar infraestructura fronteriza y seguridad sin usar dinero del contribuyente, sino a través de las tarifas y multas pagadas por los inmigrantes; implementar E-Verify obligatorio para prevenir contrataciones ilegales; reformar el sistema de asilo, y ofrecer una vía para los Dreamers hacia la residencia permanente, e impulsar la formación laboral y reformar las categorías de visas para responder a la economía del siglo XXI.
Cubanos arrepentidos, eh? Cada vez que entrevistan a uno y dice: Yo no vote por esto...
Mentira, eras carnero allá y eres carnero aqui.
El jesuscristo anaranjado y su pandilla no mintieron: eran racistas y son racistas. Y quien no lo vio, no lo quiso ver.
La subida tan abrupta de precios, responde más a un castigo, que a sufragar los gastos del sistema migratorio. Son abusivos los precios de las nuevas tarifas.
Sale más barato autodeportarse a Cuba.