La existencia de bases de espionaje de Pekín en Cuba, según fuentes de Inteligencia de EEUU, podría ser una oportunidad para Rusia, aseguró Oleg Ivanov, coronel retirado del Ejército de Moscú, quien trabajó en la Isla como parte del personal militar desplegado durante décadas en el denominado Centro de Inteligencia Electrónica de Lourdes, ubicado en las afueras de La Habana.
En declaraciones al medio ruso Argumenti, Ivanov, un veterano de los servicios especiales rusos, aseguró que "este centro electrónico era el elemento principal del sistema ruso de alerta temprana para un ataque repentino con misiles nucleares. Allí se elaboraron métodos tan singulares que nadie en el mundo tenía".
De acuerdo con él, Raúl Castro llegó a decir que Lourdes proporcionó a Moscú hasta el 70% de toda la información de inteligencia sobre Estados Unidos de una forma muy rentable para el Kremlin. Los expertos rusos afirman que el electrónico es el tipo de espionaje industrial más rentable: por un rublo invertido, se obtienen 20 de ganancia.
Pese a ello, en una decisión controvertida, que muchos nostálgicos de la URSS todavía cuestionan y que Fidel Castro habría objetado, en 2002 Lourdes fue abandonado.
"Huyeron vergonzosamente de Cuba, abandonaron a nuestros amigos y aliados a merced del destino, degollaron con sus propias manos a la gallina de los huevos de oro de los exploradores", explotó Ivanov en la entrevista.
"Los yanquis no nos temían en vano", afirma. "Dicen que el presidente Roland Reagan afirmó que el Ejército ruso en Cuba era una pistola en la sien de Estados Unidos. Después de todo, sus principales bases militares estaban a tiro de piedra. La costa de Florida está a solo 90 millas de distancia".
Ahora Pekín parece haber tomado la iniciativa. En una audiencia pública en el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de EEUU, tres expertos ratificaron la presencia de una alianza estratégica entre China y Cuba para desplegar un profundo sistema de vigilancia sobre blancos civiles y militares de los Estados Unidos, algo que es denunciado por agencias de seguridad de ese país desde tiempos de la Administración de Joe Biden.
En la audiencia, que tuvo lugar el 6 de mayo, Ryan Berg, director del programa para América Latina del Centro Estratégico de Estudios Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), declaró que "a 90 millas, el competidor más formidable de Estados Unidos en el siglo XXI, la República Popular China, ha encontrado el camino para desplegar su arsenal de espionaje, vigilancia digital y competencia marítima".
"Se identificaron positivamente cuatro instalaciones específicas como sitios con alta probabilidad de apoyar operaciones de inteligencia chinas dirigidas contra Estados Unidos. Tres de estos sitios, Bejucal, Wajay, Calabazar, se encuentran cerca de La Habana. El Salao es una instalación no reportada previamente, ubicada al otro lado de la Isla, justo al este de Santiago de Cuba", detalló.
¿Tiene que aprovechar Rusia la coyuntura?
Según el reporte de Argumenti, Andrei Klimov, vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación de Rusia, declaró que "la cooperación técnico-militar y político-militar con Cuba es posible. Lo puedo confirmar como una persona que negoció con ellos. Pero entrar dos veces en el mismo río me parece improductivo. El mundo está cambiando, su configuración está cambiando, así que no creo que necesitemos volver a la década de 1980 en Cuba. Si hablamos de la presencia técnico-militar, entonces los métodos actuales permiten lograr el efecto radar de otras maneras, más efectivas que la presencia de un centro radioelectrónico allí".
En 2023, medios rusos confirmaron que al frente de la delegación militar del Kremlin en La Habana está un oficial de alto rango, que estuvo a cargo de tropas rusas en la invasión de Chechenia y en Siria: el teniente general y Héroe de Rusia, Andrei Gushchin, quien ejerce el cargo de jefe de gabinete del Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia en Cuba.
Lo anterior se supo poco después de que el medio letón The Insider asegurara la existencia de una red de espionaje de Moscú que desde la Isla opera, presumiblemente, contra objetivos de EEUU. Según una amplia investigación de ese medio, la presencia militar rusa en Cuba incluye hoy a especialistas en cohetería, cibernéticos y expertos en espionaje.
Un exsoldado del centro de comunicación de radiogoniometría 309 GRU, importante unidad de la inteligencia militar rusa, dijo para esa investigación que en La Habana "ahora hay un equipo de software y principios de funcionamiento completamente diferentes, y no hay necesidad de mantener a miles de 'oyentes' en Cuba para que escuchen todas las frecuencias. Treinta personas son suficientes para espiar a los Estados Unidos e incluso alcanzar a Canadá".
Lo anterior, concluyó The Insider, implica que el centro de espionaje de Lourdes, que entre 1967 y 2001 estuvo ubicado en la zona donde hoy funciona la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), en las afueras de La Habana, sigue operativo con un mando secreto en la sede diplomática del Kremlin en la Isla.
La base de Lourdes permitió durante décadas interceptar datos de satélites de comunicaciones estadounidenses, conversaciones telefónicas y mensajes del centro de control de misiones de la NASA, ubicado en Florida.
The Insider recordó que desde 2014 existen rumores de que la estación de espionaje rusa en Cuba habría sido reactivada, ahora con menos visibilidad y un equipo de menores dimensiones.
Pero Ivanov ve las cosas de manera distinta a como lo hace Klimov. El coronel retirado comentó a Argumenti: "Estoy totalmente en desacuerdo con este político. Los expertos profesionales creen que, en las condiciones actuales, la utilidad específica del Centro de Lourdes aumentará aún más, ya que, a diferencia de la URSS, Rusia tiene pocas instalaciones de reconocimiento espacial y una capacidad de reconocimiento de la flota incomparable (en términos del número de buques especiales relevantes)".
En cuanto a las denuncias de la presencia china en la Isla, afirmó: "Trump, para quien Pekín es el enemigo número uno, realmente tiene algo que temer. Su fantástico proyecto de la Cúpula Dorada tampoco ayudará. Trump no teme en vano que los billones de dólares asignados para proteger a Estados Unidos de los misiles chinos y rusos se vayan por la borda".
"No se habla de restablecer la presencia de personal ruso en Lourdes en la misma escala. En la época soviética, el Centro contaba con unos 3.000 especialistas, y en la década de 1990, con unos 1.500. Recientemente, antes de irnos, éramos menos de 1.000. Ahora los equipos modernos han avanzado mucho en comparación con los soviéticos y no requieren tal cantidad de personal de mantenimiento", señaló el viejo militar.
"Además, la cooperación con los aliados ahorrará dinero. ¿Qué impide el mantenimiento del Centro de Inteligencia Electrónica con los chinos? No será tan caro para nosotros y para ellos. Y no es necesario volver al antiguo lugar", añadió.
Ivanov cree que Moscú puede además reactivar la base de reaprovisionamiento de submarinos que en tiempos de la URSS operaba en Cienfuegos, una idea manejada ya por varios políticos y expertos cercanos al Kremlin.
Argumenti recordó que, frente a las ideas de reactivar Lourdes, Vladímir Putin ha prestado más atención a la estación terrestre satelital creada en Nicaragua en 2015, donde Moscú tiene además centros de entrenamiento.
Pero Ivanov insistió en sus sospechas: "Tal vez aún no haya llegado el momento, por razones políticas, de declarar abiertamente una alianza militar con China, como sucedió recientemente con el reconocimiento oficial de la participación del Ejército norcoreano en la liberación de la región de Kursk. Pero en la inteligencia, casi todo se hace en secreto".
De manera que, consideró, "no es necesario publicitar nuestro regreso a Cuba y la cooperación con los amigos chinos en el campo de la inteligencia electrónica. Lourdes puede ser revivida en Bejucal. Moscú y Pekín estarían felices de hacerlo, para fastidiar a los enemigos".
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Raúl Castro quiere quitarle protagonismo a su hermano, quiere que lo recuerden como más hijoputa y beligerante que su hermano. El quiere hacer lo que el HP en jefe no pudo hacer: provocar la 3⁰ guerra mundial y por eso quiere crear una nueva crisis de misiles que sí provoque la 3⁰ guerra mundial. Sus 94 años le dicen que le quedan 2 telediarios y que pronto irá al infierno, y quiere, con una debacle mundial, que lo recuerden póstumamente por los siglos de los siglos.